La desconexión con tu propia Fuente: El origen del dolor

desconexionTu herida más grande es la desconexión con tu propia “Fuente”, todas las demás heridas surgen de esta desconexión. Podemos entender como “Fuente” nuestro origen, la divinidad o como quieras llamarla.

Este juego consiste en que la Totalidad se manifiesta en multiplicidad de formas individuales. Cada ser humano es una manifestación de la” Totalidad” y hay un programa para cada uno de nosotros.

Tú ya manifestado eres un programa en el cual vas a tener que experimentar una serie de situaciones. Este programa tiene como regla principal desarrollar un “yo personal” (ego). El ego aparece aproximadamente a los 3 años de edad. A esta edad, cada uno de los seres humanos empezamos a tener un sentido de ser alguien, de ser un “yo separado”; sentimos que estamos separados del resto. A esta edad es cuando empezamos a desapegarnos un poco de nuestra madre, la fuente de nuestro amor. Es a los 3 años que surge esta desconexión con nuestra propia Fuente.

Al desarrollar un sentido de ser un “yo individual” que está separado del resto de los seres, sucede esta desconexión automática con nuestro Verdadero Ser. Este es el principio del dolor, del sufrimiento. El sentir que somos seres separados, es la raíz de nuestra herida más profunda, la cual generará toda clase de problemas emocionales (falta de amor, carencia, vacío interior, inseguridad, miedo, etc.).

¿Por qué tenemos que desarrollar este “yo individual” y sentirnos desconectados de la Fuente y separados del resto de seres?

Porque si no experimentas esta desconexión e identificación con ser alguien, no podrás tomar consciencia de lo que realmente Eres. Únicamente se puede experimentar aquello que no somos en realidad. Por tanto, únicamente podemos reconocer nuestra naturaleza cuando experimentamos esta dualidad.

Esta desconexión a los 3 años de edad es la principal causa de nuestra herida más profunda, de nuestro más gran dolor emocional. Y cada uno de los seres humanos que venimos a este mundo, experimentamos esta desconexión. Todos, todos venimos a experimentar esta dualidad para buscar el reencuentro con nosotros mismos, con nuestro Ser real.

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Esta herida que nos produce tal desconexión es lo que venimos realmente a trabajar todos y cada uno de nosotros. Esta herida la experimentaremos de forma distinta cada uno. Por ejemplo: algunos experimentarán la separación de sus padres, de su familia, otros el abandono de una pareja, otros experimentarán la soledad, otros experimentarán falta de amor, otros experimentarán rechazo, etc.

Cada ser humano experimentará de forma distinta la desconexión con su propio Ser (origen del ego). Y toda la vida se va a basar en sanar dicha herida. Toda tu vida vas a tener que trabajar esta carencia interior debido a que te has desconectado de Ti Mismo, de la “Fuente”.

Por tanto, la vida será un espejo que te va ir reflejando esta herida. Va a ir manifestando personas, situaciones y experiencias para que te des cuenta de esta herida tan profunda. Pero todo aquello que nos produce dolor, tendemos a no querer sentirlo, no queremos verlo, lo rechazamos, lo apartamos, lo reprimimos, no lo afrontamos. Pero así nunca va a desaparecer, debemos trabajar en nosotros mismos para sanar.

La vida te va a ir poniendo todo tipo de situaciones y personas que te van a reflejar esta herida, este dolor tan profundo, esta desconexión. Pero tú vas a creer que esas personas son las culpables de que te hagan tanto daño, de que te hagan sufrir, y las vas a culpar, a condenar; vas a enojarte con ellas y las vas a apartar de tu vida.

Ellos solo están ahí para mostrarte la herida causada por la “desconexión”. Son una oportunidad para que te pongas a trabajar en ti mismo, reflexionar, para sanar.

La vida es un programa único para cada persona; todo aquello que no hayas sanado en tu interior, la vida te lo va a hacer sentir a través de experiencias para que te des cuenta de que eso está ahí, en tu subconsciente.

Si tu herida es debido al abandono, la vida te va a ir poniendo experiencias una y otra vez en las que te vas a sentir abandonado. Si tu herida es la soledad, vas a tener que experimentar una y otra vez situaciones en las que te sientes solo. Porque la vida te recuerda que hay que trabajar en ello.

Así que se va a ir repitiendo una y otra vez todo aquello que no hayas sanado en ti mismo. Siempre vas a vivir las mismas problemáticas, porque debes trabajarlas en ti mismo.

Sanando la herida raíz, que es la desconexión con la Fuente, hace posible la sanación del resto de tus heridas. Para sanar la herida raíz, debes establecerte en tu verdadera esencia. Lo que tú eres no es alguien personal, no es este “yo individual” no es tu personalidad, no es tu ego, eso es tan solo tu traje, es tu herramienta para experimentar en este mundo. Por tanto, desapégate de tu propio “yo”, pero nunca lo rechaces, sino abraza tu ego con todo tu Amor.

Debes abrazar tu ego herido con todo tu amor; es tu niño interior; el niño de 3 añitos que se desconectó de la Fuente y empezó a experimentar como un “yo”.

Lo que Tú realmente Eres es Amor, eres la Fuente misma, manifestada. La clave de la sanación de toda herida es volver a Ti Mismo. Establecerte en Ti Mismo y reconocer conscientemente que lo que realmente eres. El proceso es todo un reto, pues deberás liberarte de las muchas capas con la que te ha cubierto la cultura y la sociedad, el sistema entero nos ha vuelto ajenos a nuestra propia esencia.

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Este es el principal propósito que venimos a experimentar cada ser humano; la desconexión con nosotros mismos para volver a conectar con nuestro Ser. 
Una vez hemos sanado esta herida, esta desconexión, nos establecemos en nuestro Ser, dejando de identificarnos con todo tipo de personajes (egos), seremos nosotros mismos, entonces habrá amor en nosotros, equilibrio, y experimentamos la vida con total plenitud, gozo, dicha, gratitud y felicidad.

No desesperes, es toda una maestría dominar ese estado de conciencia, pero cuando lo encuentres, nada te sacará de punto de equilibrio, y nunca más te sentirás en soledad o abandonando. El camino espiritual es para los que con perseverancia se quitan la venda de los ojos.

Por : Equipo de Mundo Diverso

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