10 ACTOS PARA LA PROSPERIDAD

AbundanciaMientras estemos dando, estaremos recibiendo. Cuanto más demos, más confianza tendremos en los efectos milagrosos de esta ley, y a medida que recibamos más, también aumentará nuestra capacidad para dar.

Nuestra verdadera naturaleza es de prosperidad y abundancia. Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida, APRENDAMOS A DESEARLAS EN SILENCIO a todo el mundo.

1.- Empieza el día siendo próspero. A medida que tus pensamientos sean abundantes y positivos, concentrarás tu energía en lo prospero. Dedica de 5 a 10 minutos de tu día, preferentemente levantándote a pensar en la abundancia que posees y no en los problemas que tienes por resolver.

2.- ¿Cómo pensar abundantemente? Declara que hoy tendrás un día maravilloso, imagínate feliz y alegre, decreta momentos donde te sientas en paz y pleno, realizándote en lo que te gusta. Visualiza esas acciones llenas de energía, paciencia, amabilidad y tolerancia. Al comenzar con energía positiva, atraerás actitudes, pensamientos y acciones prósperas.

3.- Haz una lista con las cosas por las cuáles te sientes agradecido y tenla a un lado de tu cama. Comprométete con repasarla cada día. La gratitud abre el flujo de la prosperidad y nos da esa sensación de bendición.

4.- Afirma y decreta lo que quieres lograr. Recuerda que tus pensamientos y tus palabras se convierten en tus acciones. Concéntrate en afirmar eso que quieres manifestar en tu vida en presente y cómo si ya es un hecho. Decrétalo y luego déjaselo a Dios y al Universo.

5.- Determina una acción concreta para avanzar en lograr eso que quieres.

6.- Cuando te invada la ansiedad, preocupación o alguna sensación negativa, respira y regálate unos momentos. Dite a ti mismo: “Decido fluir en esta situación y no voy a dejar que me controle.” Perdemos el control de nosotros mismos cuando nos dejamos llevar por la ira o el descontrol del carácter. Todo esto genera bloqueos de energía positiva. Busca la forma de cómo canalizar esa energía negativa para que no te cambie tu día y tus actitudes hacia los demás.

7.- Cuando te invada la negatividad, contra-intenciones, pensamientos inconscientes o un pensamiento de algo que no deseas, di: “Cancelado”. Recuerda que en ocasiones nuestras creencias y mecanismos se activan para prevenir fracasos o impedirte avanzar. Elige cancelar las creencias que te hacen sentirte poco merecedor o te hacen sentir menos que otros.

8.- Sonríe y bendice a otros. Recuerda que los demás reciben de ti lo que tu les transmites y les das. ¿Qué quieres que los demás reciban de ti?

9.- Sé generoso. Recuerda que a medida que damos el universo se encarga de regresártelo. Cuando damos generosamente, enviamos un mensaje al inconsciente de que tenemos abundancia y que compartimos. Al distribuir bienes y bendiciones, lo estás haciendo para ti también. No escatimes en dar, eso regresará a ti de forma multiplicada. Reparte en la iglesia, alguien en la calle, alguna oportunidad que se te presente.

10.- Al terminar tu día, dedica igual de 5 a 10 minutos para concentrarte en apreciar todo lo positivo y bueno que viviste en tu día. Recuerda  que tus pensamientos generan tus emociones. Si vibras en lo positivo generarás esa paz interior, esa sensación de plenitud. Te sorprenderás de las muchas cosas positivas que te suceden a diario pero que no reconoces. Una buena idea que puedes implementar es tener un diario de gratitud o en una agenda que tengas a un lado de tu cama, escribe una oración con tu aprendizaje o gozo de ese día.

Recuerda que la prosperidad es un estado interior que se genera con tus pensamientos y acciones. No podemos ser prósperos o atraer prosperidad si estamos invadidos de cargas negativas, nos quejamos todo el tiempo, estamos enojados con la vida o vivimos constantemente con el “poco”, “apenas”, “no hay”, “no es suficiente”. Comenzarás a atraer prosperidad cuando tus actitudes y pensamientos se encaminen hacia la bendición, lo positivo, el dar, la gratitud y tu enfoque en lo que quieres lograr.

“En mi corazón, yo acepto mi ser perfecto. Acepto que la paz y el amor se hallan dentro de mi. La prosperidad universal fluye en mi interior y se manifiesta en mi vida. Yo atraigo a mi vida amor, luz, alegría, felicidad, salud y abundancia. Así es y así será.”

 

Fuente: Varias
 

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